Un llamado a elegir el camino de la paz
El pasado martes 28 de abril a las 19:00 h, nuestra comunidad educativa se reunió en el patio techado del segundo piso para celebrar la tradicional eucaristía de los niveles 7° básico y 4° medio. Este encuentro posee un profundo simbolismo para nuestro Liceo, al congregar a los estudiantes que inician su vida liceana junto a quienes están por finalizar su etapa escolar. La ceremonia, que contó con una masiva asistencia de estudiantes, apoderados y educadores fue presidida por nuestro asesor espiritual, el Padre Demetrio de la Torre, quien destacó la importancia de acompañar con fe y compromiso estos hitos fundamentales en el crecimiento de nuestros jóvenes.
Durante su homilía, el Padre Demetrio compartió un directo y potente mensaje orientado a la sana convivencia, enfatizando que la violencia no es un juego y que cada integrante de la comunidad está llamado a ser luz y no daño para el prójimo. En sus palabras, hizo un llamado directo y firme a los estudiantes: “Queridos estudiantes: ustedes están creciendo en un mundo que muchas veces normaliza la violencia. La vemos en redes sociales, en el trato del mundo político, en comentarios crueles, en burlas, en memes que destruyen, en peleas que se graban, en palabras que matan por dentro. Pero ustedes no nacieron para eso. Ustedes no fueron creados para ser hombres y mujeres que dañan. «Ustedes fueron creados para amar, para servir, para dejar huella, para ser luz en medio de tanta oscuridad”.
También invitó a los padres a educar desde el corazón y la firmeza valórica: “A los apoderados también el Señor nos habla. Porque formar a un niño, a una niña, a un joven, no es solamente pedir buenas notas. Es ayudarles a tener corazón. Es enseñarles a mirar al otro como hermano, no como enemigo. Es acompañarlos cuando se equivocan, pero también corregir con firmeza cuando se cruza una línea que no se debe cruzar. Educar es amar, y amar también, es decir: “Eso no está bien. Tú puedes ser mejor. Yo creo en ti, pero no voy a justificar lo que hace daño”.
Esta instancia de oración reafirma nuestro compromiso institucional de ser una casa segura, donde el diálogo y la paz sean siempre el camino para formar hombres y mujeres al servicio de los demás.

